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Hacia un Uruguay Nuclear

La energía nuclear es la solución final adecuada. Hemos agotado los grandes recursos hidroeléctricos. En una central nuclear podemos tener 600 o 1.000 megas con una sola inversión que es similar a la de una represa hidráulica y sin su impacto, ya que inunda una cantidad de territorio que hay que expropiar.

Álvaro Bermúdez

Con la economía en crecimiento, el problema de Uruguay parece centrarse en su capacidad de generar energía en un país sin hidrocarburos y con una capacidad de generación hidráulica prácticamente agotada. Las crisis energéticas ya son parte del paisaje habitual de los últimos años y para Álvaro Bermúdez no hay otro camino más corto que el reactor nuclear. El ex director nacional de Energía sugiere que el camino se recorra a través de una asociación y no duda que en el mundo sobran interesados y financiamiento para este tipo de proyectos. Tampoco es necesario ni conveniente esperar a formar una generación de técnicos locales. No hay tiempo.

Alejandro Nogueira

-El tema de la energía nuclear está nuevamente sobre la mesa. ¿Se justifica esta opción con nuestra escala y la envergadura de una inversión de este tipo?

-Estamos en una región con dos grandes vecinos que tienen muchos recursos minerales, gas, petróleo y no se han negado la energía nuclear. Argentina está haciendo su tercer central nuclear y va a hacer otras. Brasil tiene tres en marcha y van a hacer siete más. Nosotros no tenemos ni gas ni petróleo y nos negamos a la energía nuclear. Es obvio que tenemos que tomar alguna alternativa.

Aún cuando tengamos gas o petróleo en aguas profundas, esto lleva cinco, seis, siete años para extraer algo.

Uruguay tiene que cubrirse antes de ese tiempo porque la crisis energética es recurrente. Cada vez que llega el invierno tenemos problemas; es algo estructural.

-¿Hay generadores nucleares a nuestro alcance? ¿Tenemos técnicos que los puedan manejar?

-La energía nuclear es la solución final adecuada. Hemos agotado los grandes recursos hidroeléctricos. En una central nuclear podemos tener 600 o 1.000 megas con una sola inversión que es similar a la de una represa hidráulica y sin su impacto, ya que inunda una cantidad de territorio que hay que expropiar.

En Uruguay hemos hecho las cosas bien y estamos integrados a la región; no estamos solos. Argentina es un sistema de 23.000 megas de potencia. No existe una limitante en ese sentido y eso nos permitió salir de las crisis de 2004 y de 2006.

Si nos autoabastecemos y nos sobra energía, van a estar muy contentos en Argentina. Ellos no dan abasto y hace una década que no captan inversiones en materia de energía porque están en default y vienen de una década en la que captaron US$ 57.000 millones con una regulación muy parecida a la nuestra.

Nosotros somos confiables, pasamos una crisis y podemos dar cátedra al respecto, pagamos la deuda y podemos atraer inversiones y hacer una central nuclear.

-¿De cuánto?

-Desde 2003 venimos creciendo a ritmos muy altos y una central lleva unos cinco años por lo que hay que pensar en una central de más de 600 megas de potencia.

Un proyecto de este tipo necesita tres patas: la parte técnica para la elección de los equipos, el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Economía. Y hay que pensarlo generosamente, deben ser líneas de trabajo a nivel de la nación, porque esto lo inicia un gobierno y seguramente no lo va a disfrutar.

Economía debe planificar la financiación, posiblemente con un joint-venture, para lo que hay muchos interesados en este momento. Relaciones Exteriores debe participar porque vamos a tener, por un período, cierta dependencia tecnológica mientras nuestros ingenieros y técnicos se desarrollen.

No comparto la visión de que hay que dedicar 10 o 15 años para desarrollar a los técnicos, a los reguladores y recién después hacer el primer reactor.

Si Batlle y Ordóñez hubiera pensado así cuando empezó con el desarrollo eléctrico, con la refinería, con los trenes, nunca se hubiera hecho nada.

-¿Y los aspectos de seguridad?

-Todas las tecnologías tienen riesgo. Si pongo el dedo en el enchufe me muero. Hoy hay 440 reactores funcionando, 29 en construcción, la mayoría en los países a los que se van nuestros jóvenes a trabajar porque allí la energía es barata.

La parafernalia contra la tecnología nuclear es más bien un tema de intereses económicos.

Hoy las centrales son muy seguras y sino que la gente no vaya a París ni visite Francia porque el 85% es energía nuclear y hay 57 reactores en todo el territorio.

La Suiza de las vaquitas de Milka tiene seis centrales nucleares.

-Un proyecto de este tipo ¿lo puede encarar el estado uruguayo solo o necesariamente debe asociarse con un privado?

-Lo puede perfectamente encarar el Estado, pero yo aconsejaría que lo hiciera un inversor privado. Hay interesados y los organismos internacionales de crédito estarían dispuestos a financiar un proyecto de este tipo. Y sobre todo porque cuando uno se alía a un inversor que conoce el tema, no se plantea todo el problema del know how, tiene que plantearse sólo una parte. Ayuda muchísimo tener un socio con experiencia.

De lo contrario el Estado uruguayo va a tener que pagar mucho en asesorías y expertos para que aconsejen o resuelvan problemas.

El tema para Uruguay va a ser irse formando al lado del reactor nuclear y no desarrollar primero una generación para que sepa de energía nuclear. No tenemos ese tiempo. Con un reactor nuclear se pone fin a esta crisis estructural de la energía.

http://www.elpais.com.uy/08/08/24/pecono_365673.asp

Fuente: EL PAIS DIGITAL

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Fecha
25 de Agosto, 2008

Autor
alberto

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